Hace un par de años me enteré de que un hombre estaba dando la vuelta al mundo a caminando. ¡¡Guauuu!! dije. Es algo que me encantaría, bueno a decir verdad a mi lo que me gustaría es ir caminando desde España hasta la plaza de Tiannamen (espiritu libre), en Beiging (China). Pero bueno, el caso es que empezé a seguir los pasos de este hombre a través de su página web (http:\\www.wwwalk.org). Este tal Jean Belivau, cuenta en su web las experiencias vividas por el camino. Según él, su marcha es a favor de los niños del mundo. No dudo de su buena intención pero, lo que hasta ahora me parecía una gran hazaña, se ha convertido en una gran decepción para mí.
¿Por qué?
Pues bien, resulta que ahora este hombre, no se si por falta de fondos o, por hacer de esto un negocio (cosa que es lo que yo creo), está empezando a mandar e-mails a todos sus seguidores pidiendo que le ayuden a publicar su diario (sin coste alguno para él). Y yo digo:
1º ¿Lo más bonito de dar la vuelta al mundo a pie y en solitario, no es el sobrevivir sin qué te estén mandando dinero cada dos por tres? ¿Es qué ya no confiamos en la generosidad de las personas?
2º Señor Belivau, me parece más que legítimo que usted escriba un libro y lo comercialice, pero ¿No debería esperar a terminar su periplo de 12 años? y otra cosa, si los beneficios son para usted, ¿No debería publicar ese libro con su propio dinero? Cuantos escritores desearían que les publicarán su libro gratis.
Con esto no quiero decir que deje de apoyar a este hombre, es más, continúo visitando su web a menudo, e incluso tengo contacto con Luce, su mujer, a través del correo electrónico. Pero sólo digo que me ha decepcionado sus ansias por empezar a obtener beneficios de su viaje.