Hoy comienza a andar el protocolo de Kioto. A ver si se cumple. A llevado 7 años poner a 140 países de acuerdo. Pero como siempre los yankis a su rollo, son los que más contaminan y ni siquiera se dignan a participar. Pues, ojalá os vallais todos a ...........
España será uno de los países que más sufrirá el cambio climático si la emisión de gases continúa su ritmo imparable y aunque Galicia no sea la comunidad más perjudicada por el calentamiento de la corteza terrestre también padecerá los efectos de un desarrollo sin control. Un informe presentado ayer y elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente y el Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Castilla-La Macha asegura, entre otras cuestiones, que se prevé una subida del nivel del mar de hasta un metro, lo que significaría la desaparición de un número importante de playas del Cantábrico. Es el primer estudio que se hace en España para medir los impactos del cambio climático.
La comunidad gallega podría ver incrementada su temperatura media en 5 grados de aquí a finales de siglo y también sufrirá, por ejemplo, la pérdida de productividad del sector pesquero, un mayor riesgo de incendios forestales o un aumento de plagas en la ganadería debido al aumento de las temperaturas. Éstas son algunas de las conclusiones:
Zonas costeras
Para finales de siglo es razonable esperar un aumento de 50 centímetros en el nivel medio del mar y hasta de un metro en el escenario más pesimista. Esto puede suponer la pérdida de un importante número de playas, sobre todo en el Cantábrico. Además, buena parte de las zonas bajas costeras se inundarán, como los deltas del Ebro, Llobregat, la Manga del Mar Menor o la costa de Doñana.
El clima
El estudio trabaja con dos posibilidades: que las emisiones de gases en el año 2100 sean un 120% superior a las actuales o bien que sean el doble que en la actualidad. En el primero de los supuestos la temperatura del interior peninsular puede subir en verano entre 5 y 7º y, en invierno, entre 3 y 4º. Para la periferia y Baleares se prevé unos 2º menos de temperatura que en el interior, mientras que en Canarias se espera unos 3º menos en verano y 2º menos en invierno. Para el 2060, con una simulación de aumento de temperatura de 2,5º y una disminución de las precipitaciones de un 8% se calcula que habrá un 17% menos de recursos hídricos. A finales de siglo podríamos estar hablando de entre un 20 y un 22% menos de recursos hídricos.
El sector pesquero
Se prevé una reducción de la productividad de las aguas españolas. La distribución de especies cambiará y es posible un aumento de especies invasoras. Además, son esperables incrementos en la aparición de especies de fitoplancton tóxico o de parásitos de especies cultivadas. Habrá cambios en las redes tróficas marinas que afectarán, sobre todo, a las especies recurso en su fase larvaria y en el reclutamiento.
El sector forestal
La reserva de agua en el suelo disminuirá conforme aumente la temperatura y esto supondrá un importante factor de estrés para el arbolado. El estudio pone de manifiesto que los bosques de la Península Ibérica pueden aumentar transitoriamente su efecto sumidero durante algunas décadas, pero hacia la segunda mitad de este siglo su papel se invertirá y se transformarán en emisores netos de carbono a la atmósfera. Determinadas plagas y enfermedades forestales jugarán un papel importante en la fragmentación de las áreas boscosas, ya que algunas especies perforadoras o defoliadoras pueden llegar a completar dos ciclos en un año y aumentar su colonización como consecuencia de los inviernos más benignos. Otro de los efectos será que aumentará el riesgo de incendios forestales porque la temporada de riesgo durará más. Habrá, además, mayor número de siniestros provocados por rayos y por negligencias y se espera que la frecuencia, la intensidad y la magnitud de los incendios aumentará.
La agricultura
El efecto negativo de las altas temperaturas y las menores precipitaciones puede verse compensado por las mayores tasas fotosintéticas por el incremento del CO2 y la mayor suavidad del invierno puede beneficiar permitiendo mayor productividad. El incremento de la frecuencia de años extremos complicará el manejo de cultivos y la modificación de las temperaturas puede producir el desplazamiento a latitudes mayores de algunas enfermedades.
Salud humana
Cabe esperar un aumento de la morbilidad causada por las olas de calor, que serán más frecuentes en intensidad y duración. Además, se espera que se incremente la incidencia en España de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y la malaria, o de otras que transmiten las garrapatas, como la encefalitis. El grupo más débil será el de los mayores de 65 años.
fuente ==> http:\\www.lavozdegalicia.es